![]() | ||
| | ¿Un robot en la sala de operaciones?
El sistema quirúrgico da Vinci® empleado por los cirujanos
de Montefiore, tiene una cámara con una lente de gran
magnificación que mejora la visibilidad y que da una imagen
tridimensional ampliada. ©2006 Intuitive Surgical, Inc. ¿Quién hubiera imaginado que llegaría el día en que un cirujano tuviera un robot de asistente? El Dr. Reza Ghavamian (director de la División de Oncología Urológica y del Programa de Robótica Urológica del Montefiore Medical Center) usa un robot para realizar operaciones de próstata, gracias al cual sus intervenciones son más seguras, más eficaces y mucho más llevaderas para el paciente. La cirugía de próstata, también conocida como prostatectomía radical, suele ser la única esperanza real para los alrededor de 220,000 estadounidenses a los que se diagnostica cáncer de próstata cada año. Alrededor de la mitad de los hombres desarrollan algún tipo de cáncer de próstata al llegar a los 50 años de edad, y el riesgo se incrementa con la edad. En todo el país sólo hay unos 300 hospitales que recurran a la robótica para el tratamiento quirúrgico del cáncer de próstata; Montefiore es uno de esos hospitales que, gracias a esta nueva tecnología, han logrado que la prostatectomía radical no sea tan radical. Este sistema quirúrgico de última tecnología es un robot de cuatro brazos que permite a los cirujanos dirigir los micro movimientos de diminutos instrumentos quirúrgicos a través de aperturas extremadamente reducidas. Desde un panel de control situado a varios pies de la mesa de operaciones, los cirujanos dirigen las extremidades del robot que terminan en una mano conectada a una muñeca articulada. Las manos del robot son infinitamente más ágiles y flexibles que la mano humana y permiten realizar incisiones diminutas y dar puntos de sutura con gran precisión. Además de manejar instrumentos quirúrgicos, el robot tiene una cámara con una lente de alta magnificación, que da al cirujano una visibilidad mucho mayor al proporcionar una imagen tridimensional de los diminutos nervios que se extienden por las proximidades de la próstata. “Este robot nos permite diseccionar estos nervios con gran precisión, causando el menor daño posible y preservándolos durante la operación”. La experiencia del Dr. Ghavamian, con más de 300 operaciones no invasivas de próstata, le ha permitido adaptarse fácilmente a esta nueva tecnología; todo un desafío hasta para los más hábiles cirujanos. Las ventajas para el paciente son obvias. “La robótica nos permite realizar las más complejas operaciones de manera endoscópica — a través de pequeñas incisiones de acceso — lo cual significa que el paciente ha de soportar menor trauma físico, una menor pérdida de sangre, menos dolor y un resultado cosmético mucho más agradable que el obtenido mediante la cirugía abierta”, explica el Dr. Ghavamian. “Otra de las grandes ventajas para aquellos pacientes que estén considerando la operación, es la capacidad del robot de preservar la función eréctil y la continencia urinaria”. Los primeros datos obtenidos, indican que ambas funciones se recuperan más rápidamente después de prostatectomías robóticas que tras una operación radical tradicional. Además de la cirugía de próstata, el Dr. Ghavamian también está considerando el uso del robot para el tratamiento del cáncer de vejiga urinaria. “El paso siguiente será empezar a usar el robot para el tratamiento quirúrgico de cánceres de uretra y de riñón”. Gracias a esta avanzada tecnología, los pacientes de Montefiore pueden esperar una precisión sobrehumana y un proceso de recuperación mucho más rápido. Después de todo, hay un nuevo ayudante cibernético en la sala de operaciones. Si desea más información sobre el Programa de Urología
Robótica de Montefiore llame al
| |