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La falta de información puede hacerle dañoLos aneurismas aórticos son extremadamente peligrosos y requieren tratamiento médico inmediato Abe DeAnda, MD, cirujano cardiaco con una amplia experiencia en intervenciones abiertas y endovasculares para reparar aneurismas aórticos torácicos, se incorporó a finales del año pasado al Departamento de Cirugía Cardiotorácica de Montefiore. Aunque el Dr. DeAndra trata todas las enfermedades relacionadas con la arteria aorta, los aneurismas son las más conocidas por ser su condición dramática. El dilema, explica el Dr. DeAndra, es si se romperán o aguantarán. A pesar de todo, también es conveniente conocer los riesgos y consecuencias de otras enfermedades aórticas. Una de esas enfermedades es la disección aórtica: el defecto aórtico que provocó la muerte repentina del actor John Ritter sin presentar ningún síntoma previo. Las disecciones aórticas se producen por una separación anormal de tejidos en las paredes internas de la aorta. “La aorta es como un tubo, dentro de un tubo, dentro de un tubo”, explica el Dr. DeAndra. “Por lo general, la sangre fluye por el tubo central, pero cuando se produce la disección la sangre se cuela entre las paredes, el tubo central revienta y los órganos no reciben el suministro de sangre que necesitan”. Después de los primeros síntomas — dolores intensos o desvanecimientos — la muerte puede sobrevenir en cuestión de horas. “No sabemos qué produce las disecciones aórticas”, dice. “Se las ha atribuido a la hipertensión, pero no se ha demostrado que así sea. Los antecedentes familiares también son un factor”. Se puede operar para reparar una disección aórtica, pero el riesgo de complicaciones es muy alto incluso en manos de los cirujanos más expertos. No obstante, asegura el Dr. DeAndra, el riesgo merece la pena, ya que la disección es fatal en casi el 100 por ciento de los casos. “Con estas operaciones no sólo queremos salvar vidas, sino ayudar a los pacientes a volver a sus hogares y a sus familias”, dice, y asegura, además, que los pacientes pueden llevar una vida prácticamente normal después de la operación. Los aneurismas aórticos son un claro ejemplo de lo peligrosa que resulta la falta de información sobre su salud. Lleve una dieta sana, controle su presión sanguínea y, si experimenta un dolor intenso, acuda inmediatamente al hospital. “No siempre podemos reparar las lesiones aórticas, pero sus probabilidades de sobrevivir serán mucho mayores cuanto antes lleguen a la sala de emergencias”, advierte el Dr. DeAndra. Si desea más información sobre el Thoracic Aneurysm
Center (Centro de Aneurismas Torácicos) del Montefiore-Einstein Heart Center, llame al
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