Un tema delicado: Hechos sobre el cáncer colorrectal

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Puede que comentarlo le resulte bochornoso. Y a lo mejor, ni siquiera quiere pensar sobre ello. Sin embargo, los datos sobre el cáncer colorrectal no se pueden ignorar.

El cáncer colorrectal es el segundo tipo de cáncer que causa más muertes al año en Estados Unidos. Cada año, se detecta en más de 150,000 hombres y mujeres. Pero lo que resulta especialmente trágico, es que de todas las personas que deberían realizarse pruebas de detección, sólo la hacen la mitad. Y podrían salvarles la vida.

Hay que tener en cuenta que aunque el cáncer de colon es uno los más letales, también es uno de los que mejor responden al tratamiento si se detectan a tiempo. “La cantidad de tests de cáncer colorrectal se resiste a subir”, explica Thomas Weber, MD. jefe de cirugía del Jack D. Weiler Hospital del Albert Einstein College of Medicine, una División del Montefiore Medical Center. El Dr. Weber, que también enseña cirugía en el Albert Einstien, explica que la gente no se da cuenta de que además de detectar la enfermedad en sus fases iniciales, las pruebas de cáncer de colon permiten identificar y extirpar pólipos, antes de que se vuelvan malignos. “Así, no sólo aumentan las probabilidades de vencer al cáncer sino que, además, se puede prevenir que algunas personas desarrollen la enfermedad”.

El cáncer colorrectal (que afecta al colon o al recto) a veces se desarrolla de forma gradual a partir de pólipos: pequeñas formaciones no cancerosas del recubrimiento externo del colon y el recto. Los primeros síntomas incluyen alteraciones en los horarios de defecación, sangre en las heces, molestias abdominales, pérdida de peso, vómitos y fatiga. Sin embargo, muchas de las personas que padecen esta enfermedad no presentan ningún tipo de síntoma.

Los expertos recomiendan que las personas con un riesgo normal de desarrollar el cáncer colorrectal, deben empezar a hacerse pruebas a los 50 años de edad. La Sociedad Americana del Cáncer propone diversos tipos de pruebas de cáncer colorrectal en función del historial médico y familiar del paciente. Estas pruebas incluyen el test de sangre oculta en heces y la colonoscopia, una prueba en la que los doctores colocan un tubo fino en el recto y lo introducen muy lentamente para buscar formaciones anormales y para extirpar pólipos. Su médico podría recomendarle pruebas adicionales.

“Comentar los distintos tipos de pruebas puede ser incómodo para el paciente, pero es fundamental para salvaguardar la salud. Es muy importante que usted las comente con su doctor” asegura el doctor Weber. “La mejor prueba de detección de cáncer colorrectal, es la que se lleva a cabo”.

El Montefiore Medical Center y el Albert Einstein Cancer Center, participan activamente en la reducción de tasas de cáncer colorrectal en el área metropolitana de Nueva York mediante una iniciativa conjunta llamada Partners in Prevention. “Nuestro objetivo es hacer correr la voz de la importancia de las pruebas de detección y prevención y, a la postre, salvar vidas”, explica el Dr. Weber, que dirige el programa.

Partners in Prevention se propone concientizar al público sobre las estrategias de prevención y detección, fomentar la realización de pruebas a los pacientes no asegurados y promover la investigación sobre las causas y posibles curaciones del cáncer colorrectal. Además, ha establecido el New York Metropolitan Familial Colorrectal Cancer Registry, que realiza evaluaciones de riesgo entre aquellos que por historial familiar, tienen más riesgo de desarrollar la enfermedad.

Si desea más información sobre el cáncer colorrectal o para preguntar si le corresponde una evaluación gratuita, llame al 718-430-3427 o entre en: www.montefiore.org/colorectal.